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Viernes 21 de mayo de
2010
Sábado de furia en Córdoba
Instituto y Tiro Federal en medio del escándalo de la
violencia barra
El encuentro que el pasado fin de semana
protagonizaron Instituto de Córdoba y Tiro Federal de Rosario
terminó, más allá del resultado netamente deportivo perjudicial al
equipo cordobés, en una batahola que disparó “confesiones”
alarmantes sobre la estrecha relación entre las autoridades del
combinado cordobés y los violentos. El tema podría terminar en la
Justicia.
Instituto terminó aplastado por un 3-0 que generó
la furia barra. La policía empezó tirando agua, siguió con balas de
goma. Los violentos empezaron en la cancha, siguieron en el
estacionamiento, rompieron todo lo que tuvieron a su paso, mientras
los jugadores se iban sin terminar de asumir la pesadilla.
Confesiones peligrosas
Según refleja el diario cordobés “La Voz”, “Iván
Barrera, vocal de la comisión directiva, dijo que saben quiénes son
los agresores. “Identificamos a las personas, ya van a venir el
lunes a pedir cosas”, afirmó el hijo del presidente de la
institución. Además sostuvo que “no se justifican (los destrozos)
porque rompieron autos de la comisión directiva.”
Un análisis curioso por parte del dirigente que
parece justificar la violencia si ésta no afecta los bienes de la CD
del Club.
“Ahora vamos a hacer un cambio en la relación que
teníamos con las barras. Desde que asumimos dijimos, y está por
acta, que a cada agrupación le correspondía una determinada cantidad
de carnés. Desde ahora todo va a cambiar, y si quieren entrar a
romper, que paguen”, advirtió Barrera al mismo medio.
Sus declaraciones son de una gravedad inusitada.
Barrera no hace más que confirmar, que la dirigencia alimenta el
circuito barra. El tema, que ya generó la reacción de ex directivos
que buscarán que las explicaciones se den en el marco de la
actividad del Comité de Seguridad Deportiva Provincial de Córdoba –CoSeDePro-
podría de todos modos, terminar judicializado.
Barras “sin privilegios”
El sincericidio del joven dirigente en sus
declaraciones a la prensa no tuvo límites. “Identificamos a las
personas, sacamos fotos y tenemos localizados los carnés”, afirmó el
hijo del presidente del club, que además sostuvo que esa “no es la
forma de pedir algo” y que “si quieren romper cosas, deberán pagar
por ellas”. Esas expresiones las reproduce el diario “La Voz” y
resultan de una impunidad notable.
Exhiben, sin anestesia, la facilidad que los
dirigentes tienen para saber quienes son los que la policía no
encuentra.
Sus palabras son, ni más ni menos, que la receta
de la solución a la violencia en el fútbol. Si Instituto puede,
pueden todos. Aunque el silogismo inverso, es aun mucho más
alarmante: Lo que Instituto acaba de confesar que hace, es probable
que lo hagan todos.
El saldo fue de tres policías heridos, 10
personas detenidas y de, por lo menos, 15 automóviles que sufrieron
roturas de cristales.
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