Viernes 18 de setiembre de 2009

Luján violento: la barra amenazó al plantel

La barra brava de Luján irrumpió en el entrenamiento que el equipo llevaba adelante el miércoles 16,  amenazando a los jugadores de esa ciudad, azotados por una mala campaña en términos de resultados. Los violentos, según dan cuenta los medios locales, acudieron portando facas, armas con las que se dedicaron a “advertir” a los jugadores, sobre el destino que les esperaría de no remontar las últimas derrotas. Fernando Luchetta, presidente de la institución, repudió el hecho y  adelantó que aplicarán el derecho de admisión para el próximo partido ante El Porvenir. Sin embargo, la palabra “denuncia,” no fue pronunciada por los dirigentes.

El dato no es menor, porque hablamos de un delito cuyos responsables se conocen con nombre y apellido. Los repudios son loables si provienen de quienes carecen de otras herramientas de reacción, pero no de quienes si las tienen para avanzar en condenas concretas.

Este el caso del presidente de un club, rol que tiene una responsabilidad concreta, y para quien la omisión de denunciar en la Justicia un hecho de violencia no es un traje que le luzca elegante.