Marzo 2009                                            TELEVISIÓN REDONDA

Los roles y las responsabilidades en la televisación del fútbol

por Eric Verschoor - Integrante de Salvemos al Fútbol.

La televisación del futbol parece haberse situado en la mitad superior de la tabla de posiciones del Torneo Agenda del Gobierno [1]. Aun cuando parece ser que el ascenso en las posiciones se debe a resultados que se dan en otros partidos  -por ejemplo gobierno vs. monopolios mediáticos-, está claro que la cuestión tiene méritos en si misma que ameritan desde hace mucho tiempo una intervención -verbo, no sustantivo- por parte del estado.

“Pongan más plata que el gobierno quiere estatizar”, fue la frase utilizada por el presidente de la AFA, Julio H. Grondona, en su reclamo de mayor participación para los clubes en el reparto de los beneficios de la televisación.

Grondona hace bien en defender los intereses del fútbol, y así pareció hacerlo usando para ello el término “estatizar.”  Seguramente  sin embargo, la utilizó consciente de que para su contraparte –Televisión Satelital Codificada, Torneos y Competencias,  Grupo Clarín- la expresión resuena como un Cuco, con el que buscó una posición de negociación más fuerte.

Lo que realmente se necesita por parte del Estado es la correcta regulación de un mercado en el que las leyes de defensa de competencia y del consumidor,  nunca fueron respetadas.

Torneos y Competencias en inglés se dice Sky (BSkyB)

En lo que a televisación de futbol se refiere, el contrato mas lucrativo del mundo  es el inglés.

En 1992, la Premier League firmó el primer contrato tri annual mediante el cual le cedió los derechos de televisación en vivo de los partidos  a una sola empresa de cable - Sky (BSkyB)-  y los derechos de un programa  cuyo estilo  podríamos comparar al de Futbol de Primera, a la BBC, aclarando que estos últimos  estaban restringidos a canales de TV abierta. Los términos de licitación no sufrieron modificaciones significativas hasta 2005.

Periódicas licitaciones trianuales,  garantizaron que el valor de los derechos se ajustara al mercado, pero la cesión de todos los partidos televisados a una sola empresa, gestó un monopolio en el cual los espectadores eran los grandes perjudicados.

Tener clientes cautivos, en un mercado tan particular como el fútbol, le permitió a Sky,  fijar los precios a niveles muy altos, circunstancia que generaba exuberantes beneficios que le permitieron hacerse una y otra vez de los derechos, sin competencia genuina.

A su vez, la dependencia que la Premier League generó respecto del ingreso que aparentemente solo Sky podía garantizar, tuvo como resultado que la empresa obtuviera una influencia muy grande al momento de armar el fixture y programar los partidos, beneficio que aplicaba con el único objetivo de maximizar sus ganancias sin considerar siquiera mínimamente las implicancias deportivas y/o  la opinión de los concurrentes a los estadios.

Esta sucesión de hechos motivó que en 2005, se produjera la intervención de la Comisión Europea, dictaminando que los términos de licitación utilizados por la Premier League, no se ajustaban a las leyes antimonopólicas de la Unión Europea [2]. La multas por contravenir estas leyes, suelen ser astronómicas  - Microsoft es un buen ejemplo [3]-.

Fue así que la Premier League, asesorada por la Comisión Europea, segmentó los derechos de televisación en siete paquetes diferentes y aplicó restricciones relacionadas con la cantidad que podía obtener cada operador. Esto le abrió la puerta al negocio anteriormente guardado bajo siete llaves, a operadores menores (Setanta[4]).

En un intento evidente por mantener el status quo, Sky utilizó su enorme aparato mediático, para augurar una caída drástica en el valor total de los derechos, entre otras auguradas pestes.

La realidad mostró que la venta de los derechos para las temporadas 2007/08, 2008/2009, y 2009/2010 volvió a superar todos los pronósticos.

La situación Argentina

El monopolio que se ha gestado en la Argentina es aún más nocivo que el inglés, ya que en el listado de grandes perjudicados, a los espectadores –televidentes y asistentes a las canchas- hay que agregarle los clubes.

Aquí no solo se han cedido los derechos a una sola empresa, sino que se los otorgó por un inexplicable plazo de exclusividad de veinticinco años, con tan solo dos renegociaciones obligatorias. Esto dio como resultado una ridícula subvaluación de los derechos televisivos.

La parte del león del lucrativo negocio se la lleva la empresa mediática, mientras que las instituciones que generan el espectáculo deben conformarse con migajas.

El rol del estado

Romper hoy el contrato –vigente hasta 2014- entre la AFA y el actual explotador de los derechos televisivos, seguramente conllevaría un juicio y una abultada indemnización para el operador.

Desde la AFA, se debería analizar si los ingresos resultantes de una nueva licitación  que normalice el valor de los derechos a lo que dicta el mercado, permitirían efectivizar la interrupción del contrato, y el consecuente resarcimiento, sin consecuencias económico-financieras que resulten devastadoras para los clubes.

Una terminación prematura dictaminada por el Estado no garantizaría que la compensación sea evitada, por lo que cabe preguntarse si es ético que la ciudadanía toda, a través del Estado, se haga cargo de los horrores que permitieron actores de un sector particular, en éste caso los dirigentes de la AFA.

Para evitar conflictos mayores, el Estado debería enfocase en el futuro.

Actuar de manera similar a la oportunamente llevada adelante por la Comisión Europea en Inglaterra, con vistas al nuevo contrato que regirá a partir de 2014.

El Estado debe imponer pautas generales que garanticen la competencia, y defiendan los derechos del consumidor y los clubes. De ninguna manera debería apropiarse de los derechos para si. Los derechos son y deben ser siempre patrimonio de los clubes y la AFA.

La AFA

En éste contexto, y dentro del trazo grueso marcado por el Estado, el trazo fino de los pliegos de licitación debe realizarse en la AFA, buscando los mayores beneficios para los clubes, y teniendo en cuenta que lo económico no lo es todo.

Claro que para que el proceso no resulte más de lo mismo –AFA rica, clubes pobres, retornos, prebendas, intereses personales-  parece necesario ajustar algunas cosas.

No hace mucho Julio Grondona, en un intento de justificar lo injustificable, argumentó que “era un neofito cuando se firmó el contrato por primera vez”, reconociendo implícitamente que el contrato vigente -que él firmó- es perjudicial al futbol en su conjunto [5].

Acto seguido, desvergonzadamente declaró: “Pero ahora manejo los contratos de TV de la FIFA y conozco del tema. Entonces vamos a hablar mano a mano. Nos vamos a poner firmes. Pagan tanto y listo. De lo contrario llamaremos a una licitación”.

Si, si, leyó bien. La lógica con la cual se maneja este señor es: “hagan lo que yo digo o se hace lo que corresponde”. Una escena digna de una película de Scorcesse.

Lo más grave de este sincericidio, es que demuestra sin filtros que Grondona no piensa  licitar los derechos en el 2014. Incompetencia o predisposición al negociado son las únicas dos razones que puede haber para explicar esta posición. Ambas deberían ser causales de remoción inmediata.

Pero hay más. En 2007, para la segunda renegociación estipulada en el leonino contrato vigente, el Comité Ejecutivo de AFA, formó una comisión ad hoc para que se encargara del tema.

Presidida por Pedro Pompilio, esta comisión estudió y analizó el mercado, detalladamente y en profundidad.

Al ponerse en contacto con el Grupo Clarín, se encontraron con que el negocio ya había sido cerrado con anterioridad por Grondona, con montos muy inferiores a los que se pretendía conseguir. Para que el Comité Ejecutivo acepte el trato sin chistar, Grondona aplicó presión amenazando con cortar los “salvatajes” de la AFA para los clubes, lo cual hubiera significado muchos problemas, y juicios de acreedores en puerta.

Parece entonces evidente que lo primero que hay que hacer en éste estado de cosas,  es asegurarse que Grondona pierda toda ingerencia -directa o a través de acólitos-  en la futura cesión de derechos.

Para ello hay dos opciones posibles. La primera es cambiar la conducción de la AFA, teniendo en cuenta las próximas elecciones en 2011.

La segunda, sería avanzar en la conformación de una Liga de Clubes -al estilo inglés, español o alemán- que le quite a la AFA la facultad de administrar los derechos televisivos de los clubes.

Ambas alternativas requieren de dirigentes con convicción que defiendan los intereses de los asociados y no se dejen manipular o tentar por actores que evidentemente, solo piensan en su interés particular.

También es necesario que los dirigentes se den cuenta que son ellos quienes deben imponer las condiciones de televisación al operador y no al revés. Una licitación cada 3 o 4 años, que aliente la participación de múltiples empresas televisivas de cable y aire, inclinaría la balanza de poder en favor de la AFA (o Liga).

Que se televisen 10 partidos, utilizando 8 horarios diferentes  como ocurre en la actualidad, es un despropósito y una falta de respeto a los concurrentes a los estadios que no saben a veces hasta un día antes del partido, cuando se lleva adelante el encuentro.

Como se reparte la torta

Otra cuestión a tratar en profundidad, será si los derechos se comercializarán en conjunto o si cada club podrá negociar sus partidos de local de manera independiente. Aquí hay muchos factores a considerar, pero el hecho de que el futbol profesional en la Argentina esté organizado por entidades sin fines de lucro cuyos objetivos primarios son de carácter social debería inclinar la balanza en favor de la modalidad equitativa.

La competitividad en el fútbol se basa cada vez más en lo económico y una amplia disparidad de ingresos entre clubes impactaría negativamente en el atractivo de los torneos.

De lo que no cabe duda alguna es que la actual distribución de los ingresos por la televisación, en la cual los clubes reciben diferentes montos basados en quien sabe que parámetro, cuando todos deberían ser considerados iguales ante la AFA, es un mamarracho; una mezcla arbitraria entre las dos modalidades.

La ilusión

Hay mucho por hacer y el tiempo definitivamente no sobra. Entusiasma ver que se están barajando cambios desde el Estado, que estuvo ausente demasiado tiempo. Era sin dudas hora de que actuara para velar por los derechos de una enorme cantidad de ciudadanos y de las instituciones que sostienen el esparcimiento de preferencia de la mayoría del pueblo argentino.

Esperemos que los funcionarios públicos y los dirigentes de los clubes –que deben rendir cuentas a asociados comprometidos- estén a la altura de las circunstancias y sepan cambiar el canal que estuvo sintonizado por mucho más tiempo del que es saludable.

 

 

 

Referencias:

[1] http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=20908

[2] http://www.guardian.co.uk/football/2005/nov/18/sportsrights.sport

[3] http://www.elpais.com/articulo/internet/Bruselas/multa/Microsoft/2805/millones/incumplir/sanciones/impuestas/2004

[4] http://www.footballeconomy.com/stats/stats_tv_04.htm . El séptimo paquete es el del programa del estilo de Futbol de Primera que esta restringido a canales de aire y se lo disputan entre la BBC y ITV

[5] http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=626667&s=arg&type=story

 

 

 

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24 de enero de 2008     

 Rubén Perez y la metodología que aplicaría el CoProSede en este nuevo ciclo.

por Eric Verschoor

Ruben Perez en su primera presentación mediática desde que asumiera el cargo de Secretario Ejecutivo del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (CoProSeDe), tras detallar los recaudos de seguridad en relación al Pentagonal de los Grandes en Mar del Plata, formuló varias declaraciones que permiten vislumbrar la metodología que aplicaría el CoProSede en este nuevo ciclo.

Relación con las Barras Bravas

“Los conozco y hay que hablar con ellos para evitar incidentes”(1), manifestó Perez en relación a los barrabravas. Perez, jugara con fuego, aun cuando el matafuego desde hace tiempo que esta descargado.

No hace falta ser un erudito en política futbolera para saber que la evidencia en contra de la estrategia de pactar con las Barras Bravas es concluyente; un sistema de premios y castigos rápidamente mutará en uno de amenazas y abusos. River y Central (entre muchos otros menos mediáticos) son casos testigo. Al invitar a los violentos a una mesa de negociación, lo único que se logra es legitimizar un poder incontrolable acumulado en base a accionar ilegal.

La violencia organizada en el futbol solo podrá erradicarse cuando se haga respetar la ley. Para lograrlo las fuerzas de seguridad deberán poseer las herramientas apropiadas y desempeñarse siguiendo una conducta virtuosa. La única negociación que Perez debería estar contemplando es una con el Poder Político, para que se le asigne un presupuesto que permita contar con recursos operativos y humanos eficientes.

“Estoy trabajando en todo lo relacionado con seguridad deportiva hace muchos años, hice cursos en Europa, es mi tema”(8), puntualizó Perez durante su exposición, por lo que es de suponer que sabrá que en países desarrollados en los cuales el futbol hierve la sangre, la fuerza policíaca cuenta con personal altamente calificado destinado específicamente a salvaguardar la seguridad en espectaculos multitudinarios, para los cuales se han desarrollado procedimientos concretos. No es lo mismo ser consigna de sinagoga a ser parte de un equipo cuyo objetivo es mantener el orden de miles de hinchas excitados. La Policía de la Provincia de Buenos Aires ha estado infradotada desde hace mucho tiempo y esto debería cambiar.

Adoptar una política de contemporización con reconocidos violentos es una postura irreconciliable con el concepto de gobierno de la ley, siendo este un pilar fundamental de toda sociedad civilizada. Que la misma fuera impulsada por un organismo del Estado seria irresponsable e inaceptable.

Hinchadas visitantes

"Esa es una disposición de la AFA en concordancia con lo que propone la FIFA. Es una medida transitoria hasta llegar a cumplir la disposición de que todo el público esté sentado"(4), manifestó refiriéndose a la restricción del 50% impuesta a los hinchas visitantes en Primera División. “Igualmente, no tenemos que ser hipócritas: en el último semestre en las canchas de primera ingresó más público visitante que el supuestamente permitido"(5), agregó con sinceridad.

Los cursos atendidos por Perez en Europa no deben haber sido muy extensivos. La FIFA no tiene jurisprudencia alguna sobre la organización de partidos correspondientes a torneos locales; ello es potestad exclusiva de los respectivos gobiernos y asociaciones nacionales. Es suficiente con echarle una mirada al futbol Alemán (Borissia Dortmund posee la popular mas grande de Europa, 24000 localidades (3)). En Inglaterra la disposición gubernamental se adoptó en conjunto con varias otras de índole infraestructural destinadas a garantizar la seguridad física de los espectadores, que se consideraba comprometida debido a deficiencias edilicias. La violencia organizada fue un factor muy menor en cuanto a la decisión de remover los sectores populares. Modificaciones en el proceder policial -incluyendo meticulosas operaciones encubiertas- y judiciales –sentencias rápidas y ejemplificadoras- fue aquello que rindió mayores frutos (6, 7). Cualquier hincha ingles considera que el tirar por borda las populares fue como extirparle el alma al futbol. La declaración de Perez peca de facilismo y transferencia de responsabilidades.

En lo que refiere a la prohibición de concurrencia del publico visitante en el Ascenso, Perez explico: “La medida continuara durante el próximo semestre. No seria equitativo jugar un torneo de una forma y el otro, que define ascensos y descensos, de otra. Además hay demasiados partidos y no tenemos la operatividad disponible”(1, 4). Muchos hinchas se sentirán embroncados con que esta medida nacida desde el cortoplacismo continue. Aun cuando la razón esgrimida es totalmente coherente e irreprochable. Demasiado coherente quizás. No son palabras comunes por parte de un policía. Es difícil no creer que la misma haya provenido directamente desde la AFA (oficialmente lo niega) (5).

¿Porque la AFA? Porque es un secreto a voces que los dirigentes de los clubes, a espaldas y en contraposición al deseo de la mayoría de los socios que representan, prefieren que la medida se mantenga. Pagan menos por el operativo, se ahorran dolores de cabeza mientras se acomodan políticamente y además reciben un subsidio por parte de la AFA en compensación cuando actúan de local (Primera D:$2000, C:$4000, B:$6000 y Nacional B: $10000 (9)). En AFA también están contentos porque se acentúa la dependencia de los clubes. Que el futbol pierda atractivo parece no importarle a nadie

Al momento de ser designado Perez, la mayoría de los empleados de planta permanente (puestos no políticos) abocados al CoProSeDe inmediatamente pidieron ser transferidos (4, 10). Las razones no trascendieron, pero parece que mucha fe no le tienen. Por el bien de nuestro futbol espero que Perez quede en la historia grande por las razones apropiadas.

Eric Verschoor

Miembro de Salvemos al Futbol

ericverschoor@salvemosalfutbol.org 

Referencias:

1. http://www.lanacion.com.ar/archivo/nota.asp?nota_id=977439&origen=acumulado&acumulado_id= - lectores 

3.Pagina 23 de archivo .pdf bajado de http://www.fsf.org.uk/news/news0041-safestandinglaunch.html

4.http://www.clarin.com/diario/2008/01/09/deportes/d-04705.htm

5.http://www.afa.org.ar/?m=news&n=5387

6. Taylor Report bajado de:

http://en.wikipedia.org/wiki/Taylor_Report

7.Información varia obtenida a partir de:

http://www.thefa.com/TheFA/ContactUs/Postings/2006/09/ResearchResource.htm

8.http://www.infobae.com/notas/nota.php?Idx=358368&IdxSeccion=0

9. Fuentes personales. 100% confiables. Cercanos a un Club de Primera muy relacionado a la cúpula de AFA.

10. Contacto directo con los involucrados. Contactos hechos a través de la colaboración en Salvemos al Futbol