Miércoles 19 de Septiembre de 2007

Gustavo Veiga
Diarios  del interior - Corresponsalía Buenos Aires

Voces que no suelen ser escuchadas

Esta semana, en la sede porteña de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), se debatirá sobre el zarandeado tema de la violencia en el fútbol. La novedad es que no convocan ni los dirigentes cómplices, ni los funcionarios incompetentes: son los hinchas.

Algo se está haciendo, aunque no alcance. La novedad, en este caso, es que la iniciativa partió desde los hinchas nucleados en un foro (Salvemos al Fútbol) conducido por una dupla que se complementa muy bien: la ex dirigente del club Atlanta, Mónica Nizzardo y el ex juez, Mariano Bergés. Los dos están unidos por la saludable idea de proponer medidas contra la violencia en las canchas y esas zonas indefinidas que las rodean o están más alejadas: calles aledañas, autopistas, peajes, cualquiera de esos sitios donde las barras bravas hacen su juego desde hace años.

   En el marco del 2° Foro Argentina No Violenta que se desarrollará los días 20, 21 y 22 de este mes, en la sede porteña de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), se realizarán mesas para debatir sobre el tema de la violencia y una de ellas se ocupará del fútbol. Los hinchas tendrán su lugar y eso distingue a estas jornadas de tantas otras convocadas para que se pavoneen funcionarios o dirigentes que casi nada han hecho para reducir el fenómeno.

   Otro dato clave es el marco que tendrá este Foro. Porque lo organizan el Instituto Nacional contra la Discriminación , la Xenofobia y el Racismo (Inadi), la Liga Nacional por los Derechos del Hombre, la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y la UTN , entre varios organismos más. Asimismo, la actividad es auspiciada por la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia del Ministerio de Desarrollo Social, la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Red Solidaria de Juan Carr.

Salvemos al Fútbol se sumó a todos ellos para hacerse cargo de una problemática propia, a menudo soslayada hasta por las mismas autoridades del fútbol. Cabe recordar que la AFA había anunciado para mayo de este año un Foro donde se debatiría sobre estas cuestiones y que después fue levantado con explicaciones poco convincentes. En rigor, desde la casa del fútbol se adujo una razón tan política como mezquina: que si se organizaba aquel espacio de debate, sería utilizado por los críticos de la AFA para cuestionar a sus dirigentes.

   Quizá, esta oportunidad sirva para tratar con más horizontalidad el problema de la violencia en el fútbol. Porque en la UTN estarán presentes especialistas del ámbito académico, periodistas, los familiares de las víctimas de la violencia en el fútbol reunidos en FAVIFA, hombres de la justicia como Bergés y Marcelo Parrilli, el abogado de muchas víctimas de hechos violentos y hasta Jorge Fraga, de la UTN , el director del proyecto para el empadronamiento de los hinchas y la venta personalizada de entradas.

La exposición que realizarán los nombrados el sábado por la tarde será complementada con la proyección de dos documentales aún no estrenados: “Puerta 12” (sobre la tragedia ocurrida en 1968) y “Fútbol Violencia SA”. El evento también coincidirá con el primer cumpleaños de Salvemos al Fútbol, el emprendimiento en el que Nizzardo – una dirigente valiente que se atrevió a denunciar a un barra brava de Atlanta que destruyó la sede del club a martillazos – y el ex juez Bergés pretenden abrirse camino entre tanto palabrerío hueco y desidia.

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 Noviembre 2006.- MUJERES POR FUTBOL EN PAZ... Leer

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Agosto 2007.- El fútbol también marcha a Plaza de Mayo

por Gustavo Veiga

   Hinchas de varios clubes, familiares de las víctimas que murieron en las canchas y hasta un ex juez que procesó a barrabravas, se movilizarán el domingo al emblemático paseo. Proponen no ir a ver fútbol y le pedirán una serie de medidas al gobierno.

     Cuando el fútbol esté en su crepúsculo dominguero, cuando se hayan disputado casi todos los partidos del Ascenso y una buena cantidad de los de Primera, un grupo de hinchas, de esos que decidieron unirse para sumar voluntades y bregar por un deporte mejor, marcharán hacia la Plaza de Mayo para alzar su voz. Es de esperar que no tengan demasiado eco, ni que los medios se ocupen de ellos o mucho menos dejen de cubrir la jornada correspondiente. A la misma hora, por caso, se estará disputando el clásico San Lorenzo – River y es muy sencillo aventurar dónde estarán las cámaras y los micrófonos.

     Bajo la consigna “En esta fecha jugamos los hinchas. Por eso, y por nuestro fútbol, no vamos a la cancha”, simpatizantes de diferentes equipos y familiares de las víctimas en el fútbol, se movilizarán hacia el centro más emblemático de la expresión popular el domingo a las 17. La cita, en ese horario, tiene su lógica. Ellos pregonan que no irán a la cancha a ninguno de los partidos que organice la AFA, en todas sus categorías.

    “Digamos basta, que exista una política de estado donde todos intervengan o que se vayan todos”, exigen los gestores de la convocatoria, haciendo recordar a los mensajes que predominaban en la crisis de diciembre de 2001, cuando se pedían las cabezas de toda la clase política. La diferencia es que ahora, los hinchas les reclaman soluciones a los dirigentes del fútbol. Pero, además, a los funcionarios. Desde el Presidente de la Nación hasta el último responsable de la seguridad deportiva.

    Detrás de esta convocatoria hay hinchas de varios clubes del país (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, entre otras provincias), los familiares reunidos en FAVIFA (Familiares de las Víctimas en el Fútbol Argentino), los responsables del emprendimiento Salvemos al Fútbol, liderados por el ex juez Mariano Bergés y la ex directiva de Atlanta, Mónica Nizzardo y muy pocos dirigentes como Raúl Gamez, el vicepresidente 3° de Vélez, quien se ha solidarizado con esta iniciativa.

    La marcha pretende ser un punto de partida para que el gobierno tome nota del descontento creciente que genera tanta violencia y corrupción. Quienes se movilizarán por primera vez, lo harán bajo demandas del tipo “basta de que la AFA cobije a dirigentes mafiosos y complacientes con sus barras bravas” o “basta de políticos corruptos que amparan y protegen a estos lúmpenes a cambio de favores recibidos”.

    Liliana Suárez de García, la mamá de Daniel, un joven asesinado en Paysandú, Uruguay, durante la Copa América del 95, es una de las convocantes: “Los que sufrimos la pérdida de nuestros hijos decimos basta de hipocresías y mentiras. No queremos más promesas incumplidas ni negocios turbios. Y mucho menos, más muertes de inocentes”. El domingo, cuando muchos hinchas salten sobre una tribuna o sigan al partido desde una cómoda platea, ella estará en la Plaza de Mayo.

    No será para llenarla y mucho menos para festejar un título internacional, ni hacerle la claque a un presidente que se sube al balcón con los triunfadores de turno. Será, apenas, para pedir algo de paz entre tanta muerte y violencia inútil. 

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 Noviembre 2006

MUJERES POR FUTBOL EN PAZ

Por Gustavo Veiga

Una decidió abrir una página en Internet que se llamará Salvemos al fútbol, la otra es madre de un joven muerto hace once años por barrabravas. Pero hay más dispuestas a escuchar qué puEde hacerse contra la violencia. Porque perdieron a sus hijos cerca de una cancha o tuvieron agallas para denunciar lo que pasa.

Son mujeres y buscan un camino común para recorrer. Pero además, a su condición de mujeres, debe agregarse que se mueven en un ambiente donde las decisiones las toman los hombres: el fútbol. Y por si eso fuera poco, la violencia las golpeó con crudeza: perdieron a sus hijos después de un partido o fueron testigos de cómo la sinrazón es capaz de dominarlo todo, incluso, hasta para convencer a la propia Justicia.
Amas de casa, panaderas, profesoras de idiomas o empleadas, luchan a su manera por un fútbol mejor que, por añadidura, se corresponda con una sociedad mejor. Entre ellas, han decidido juntarse, cambiar impresiones y hasta abrir una página web, donde difundir sus ideas.
Mónica Nizzardo es la ex dirigente del club Atlanta que denunció a un barrabrava que destruyó bienes en la sede social, allá por febrero de 2004. En un juicio reciente, el individuo, Julio César Dib, fue declarado inocente pese a que la mujer lo había incriminado con un testimonio contundente. Sin embargo, la jueza Patricia Ghichandut creyó más en las palabras titubeantes de un par de empleados de Atlanta. Uno de los cuales, confesó: “Me tapé los ojos y no vi nada”.
Liliana García, la mamá de Daniel – asesinado por barrabravas de Deportivo Morón el 11 de julio de 1995 -, es un ejemplo de lucha consecuente contra las mafias enquistadas en el fútbol y la política. A su hijo lo apuñalaron una noche de Copa América en Paysandú, Uruguay, bien lejos de nuestras canchas inseguras. Nunca dejó de viajar hacia el juzgado donde archivaron la causa por el crimen, ni de reclamarles a los gobiernos de turno su esclarecimiento. Tampoco abandonó la panadería en la que trabaja desde que Daniel vivía.
Mónica y Liliana decidieron reunirse para intercambiar opiniones, pero sobre todo para hacer algo contra la violencia que denuncian. También se les sumará una ama de casa, Laura Souto, la mamá de Daniel, aquel hincha de Racing muerto por barrabravas de Boca el 3 de diciembre de 1985, frente a la plaza Matheu, a unas cuadras de la Bombonera. Y quizá también lo haga Clara Blanco, la madre de Fernando, el chico de 17 años que falleció después de ser trasladado por la Policía Federal en una camioneta para detenidos, tras un encuentro que habían jugado Chacarita y Defensores de Belgrano el 25 de junio del año pasado.
Desde Grecia, además, es muy posible que adhiera a la iniciativa Nora Rousoulis, la mamá de Christian, a quien mató la barra brava de River el 22 de diciembre de 1996, en pleno centro de Avellaneda, tras disputarse un clásico con Independiente. O si se enteran de la iniciativa para juntarse, también les envíen su adhesión otras madres, algo así como las madres del dolor que con los años ha ido sumando la violencia en el fútbol.
Nizzardo, profesora de música y francés, tomó la iniciativa de abrir una página en Internet que se llamará salvemos al fútbol. Emprendedora como es, no cejará en su convocatoria a otras mujeres como ella que aman al fútbol, pero no a los violentos que apagaron las vidas de muchos hinchas pacíficos. En ellas, nació la idea de juntarse y alimentar la esperanza de un futuro donde no domine la muerte. Su desafío es complicadísimo. Sus voluntades sumadas puede que hagan mucho más que decenas de funcionarios inoperantes, dirigentes cómplices y periodistas que se quedan en la descripción de la violencia como una parte más del espectáculo.